Recuerdo y actualización en el Mensaje Vocacional

Por: Pbro. Lic. Martín Amaya Hernández |

Coordinador Diocesano de Pastoral Vocacional |

Pbro. Lic. Martín Amaya Hernández

Pbro. Lic. Martín Amaya Hernández

Muy queridos lectores de Nuestro Seminario, quisiera comenzar este artículo, saludando de manera especial a nuestras hermanas y hermanos de la vida consagrada en la Diócesis, para recordarme y recordarles, que el Santo Padre ha denominado a este ciclo: “Año de la Vida Consagrada”, de tal manera, hacemos una invitación a todos nuestros agentes de Pastoral Vocacional a tener en cuenta esta intención en su oración.

En esta ocasión, me dirijo a ustedes con un recuerdo y una actualización. El tiempo, visto como Kronos no se detiene ni vuelve a presentarse, pero deja hondas huellas en las personas y en las obras realizadas, esta idea me surge al comenzar a seleccionar el material de Pastoral Vocacional que tengo en mi oficina. Llegó a mis manos, por medio de Mons. Martin Guerrero, venerable sacerdote de nuestra Diócesis, un material de Pastoral Vocacional de hace unos cuantos años, escrito a máquina, como decíamos antes. Lo he revisado y parecen ser unos temas del Curso Básico de Pastoral Vocacional, con el título: “Proceso evangelizador de la Pastoral Vocacional”, al parecer no ha pasado mucho tiempo de reflexión teológica entre esos apuntes y los nuestros. Al leerlos me hizo recordar mi proceso vocacional y mi deseo de ser un evangelizador. Hoy hay nuevos materiales, últimamente inspirados en la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe (V Conferencia General de Aparecida), donde se nos invita a ser discípulos y misioneros de Jesucristo; además del Plan Nacional para renovar la Pastoral Vocacional en México; que nos invita en el primer salto de calidad a ver la dimensión vocacional del discípulo-misionero, que inspirado en la eclesiología del Concilio Vaticano II dice: “debemos seguir una acción sinfónica, más poderosa que el individualismo pastoral, con el fin de educar y formar comunidades donde los discípulos-llamados, se descubran miembros de una Iglesia Particular y en ella misioneros-llamantes”. Todo esto se define ahora con el término vocacionalizar, el cual debe aplicarse a las estructuras, los niveles y los sectores que conforman el gran Pueblo de Dios. Por lo tanto el discípulo-llamado que se descubre misionero-llamante reconoce que toda acción eclesial es comunitaria y corresponsable. Esta es la actualización del mensaje vocacional, que transforma y da vida.

Anuncios

Etiquetas:,

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: