¿Por qué creemos en la Inmaculada Concepción de María?

 

inmaculada portada 1-01

Por: Sem. Mario Alberto Correa Ledezma |

Cuarto de Teología |

“La Inmaculada está inscrita en el diseño de Dios; es fruto del amor de Dios que salva el mundo.” S.S. Francisco

¡Feliz inicio de Año Litúrgico! Con la celebración del 1er Domingo de Adviento, estimados lectores de Nuestro Seminario, renace en nosotros la esperanza, pues nos preparamos para conmemorar el Nacimiento de Jesús, suceso histórico que devolvió la esperanza a la humanidad entera que había estado condenada a la muerte eterna. Pero, para que Jesús, el Verbo, se encarnará era necesario que llegara al mundo de la manera más pura y sencilla posible, por ello, Dios excusó a la Santísima Virgen María del pecado original y la creó inmaculada, pero ¿por qué creemos nosotros en la Inmaculada Concepción de María?

 La Inmaculada Concepción de María es el dogma de fe que declara que por una gracia especial de Dios, ella fue preservada de todo pecado desde su concepción. El dogma fue proclamado por el Papa Pío IX el 8 de diciembre de 1854, en su bula Ineffabilis Deus

“…declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles…” (Pío IX, Bula Ineffabilis Deus, 8 de diciembre de 1854). 

La Iglesia cree que la bienaventurada Virgen María fue persona inmune de toda mancha de pecado original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente en atención a los méritos de Jesucristo Salvador del género humano. La fe en la Inmaculada Concepción de María existe desde el inicio de la Iglesia. Esta expresión, aunque algunas veces mal entendida, significa que  Dios preservó a María del pecado original y además desde el principio. Pero no dice nada sobre la concepción de Jesús en el vientre de María. Y en ningún caso es una minusvaloración de la sexualidad en el cristianismo, como si el marido y la mujer se “mancharan” cuando engendran a un hijo. 

Elevemos los ojos a María Inmaculada y como Su Santidad Benedicto XVI, digámosle: ¡Oh Madre Inmaculada, que eres para todos signo de segura esperanza y de consuelo, haz que nos dejemos atraer por tu pureza inmaculada! Tu belleza nos garantiza que es posible la victoria del amor; más aún, que es cierta; nos asegura que la gracia es más fuerte que el pecado y que, por tanto, es posible el rescate de cualquier esclavitud.

 

 

Anuncios

Etiquetas:,

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: