Beato Anacleto González Flores – 20 de noviembre

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Por: Sem. José Ángel Victorino Hernández |

Segundo de Preparatoria |

José Ángel Victorino Hernández

José Ángel Victorino Hernández

Les saludo con gusto lectores de Nuestro Seminario, hoy comparto con ustedes algo sobre el Beato Anacleto González Flores, laico y mártir. Anacleto nació en Tepatitlán, Jalisco, el 13 de julio de 1888, hijo de un tejedor de rebozos alcohólico y de una mujer buena y humilde. Su infancia fue modelada por la rigidez de su padre, el cual les prohibía a su madre y a sus hermanos ir al templo, pero ella valiéndose de las salidas de su esposo les enseño a sus hijos religión, inclinándose a las buenas costumbres. Su adolescencia transcurrió entre el telar para confeccionar rebozos y la banda de música del pueblo, que afinó sus oídos y su voz.

En 1905 asistió a un ciclo de Ejercicios Espirituales impartido por misioneros llegados de Guadalajara, que cambió el rumbo de su vida como cristiano, fue tan notorio su cambio de vida entre los años 1905 y 1908 que un sacerdote allegado a su familia, don Narciso Cuéllar, le propuso cursar el bachillerato en el Seminario Auxiliar de San Juan de los Lagos. Este mismo sacerdote obtuvo el permiso de la familia y se comprometió a solventar el pago de la pensión de la escuela.

De su afán intelectual, cultivado antes de ingresar al Seminario, dan cuenta sus calificaciones, siempre supremas, al grado de estar en condiciones de suplir al maestro, en ocasiones con ventaja. Será desde entonces el maestro o, más familiarmente, el maistro Cleto. En el Seminario estudió religión, historia, latín, griego, filosofía, matemáticas, francés, sociología y astronomía. No ingresó al internado del Seminario sino que fue alumno externo.

Después de cuatro años de permanecer en San Juan de los Lagos, descubrió que su vocación no era el sacerdocio y que Dios le llamaba por otro camino, por eso se fue a Guadalajara a estudiar leyes, “para defender la patria y la religión”. Fue miembro activo de la Unión de Católicos Mexicanos, llamada simplemente la “U”, de la que llegó a ser director en el estado de Jalisco.

 Con la llegada de Plutarco Elías Calles a la Presidencia la persecución religiosa fue abierta, cruel, sangrienta y se amparaba en la Constitución. La policía hacía frecuentes cateos en las casas. El viernes 1 de abril de 1927, durante la madrugada, la casa donde se escondía fue rodeada y él fue capturado, ese mismo día fue fusilado.

 Hermanos hay que ser como Anacleto, ¿en qué? en su fidelidad a la Iglesia Católica y amor por ella. Me despido y ojalá este artículo haya sido de su agrado. Dios los bendiga.

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