La familia es verdaderamente “escuela de humanidad”

Por: Pbro. Lic. Felipe Manuel Arteaga Becerra |

Director Editorial

Pbro. Lic. Felipe M. Arteaga Becerra

Pbro. Lic. Felipe M. Arteaga Becerra

El Papa consciente de que la familia hoy en día, es vocación y misión, convoca el Sínodo ordinario sobre la familia, esto como fruto de lo vivido en la Iglesia en días pasados a propósito del Sínodo extraordinario sobre la familia. La XIV Asamblea general del Sínodo de los obispos- que de nuevo tratará sobre la familia- ha sido convocada por el Santo Padre: tendrá lugar el próximo año del 4 al 25 de octubre y se titulará “La vocación y la misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo”. La noticia salió a la luz el lunes pasado -13 de octubre de 2014-, durante los trabajos del Sínodo extraordinario sobre la familia; y el documento final resultante: la Relatio Synodi, será el punto de partida para la Asamblea Ordinaria del 2015. 

Lo que hemos palpado en la Iglesia es ese “caminar junto”, Su Santidad, en el discurso conclusivo del Sínodo, expresó su gran satisfacción por el diálogo atento y sincero durante los trabajos entre los padres sinodales. 

“Podríamos decir serenamente que- con un espíritu de colegialidad y de sinodalidad- hemos vivido verdaderamente una experiencia de “Sínodo”, un itinerario seguro, un “camino unidos”. Estas fueron palabras del Papa Francisco en su discurso de conclusión del Sínodo extraordinario sobre la familia, discurso que tuvo lugar el sábado 18 de octubre ante el aula sinodal al completo. 

Este Sínodo –decía el Santo Padre– ha sido “un camino dónde el más fuerte ha sentido el deber de ayudar al menos fuerte, dónde el más experto se ha prestado a servir a los demás, también a través de los diálogos. Y puesto que siendo un camino de hombres, junto a las consolaciones se han vivido también momentos de desolación, de tensión y de tentación”. Pero estas últimas, recordaba el Papa, “no han de asustarnos ni desconcertarnos ni mucho menos desanimarnos, porque ningún discípulo es más grande que su maestro; y ya que Jesús ha sido tentado -e incluso ha sido llamado Belcebú (cf. Mt 12, 24)- sus discípulos no han de esperar ser mejor tratados. Personalmente me hubiera preocupado mucho e incluso entristecido si no hubiera habido estas tentaciones y estas discusiones animadas; este movimiento de los espíritus, como lo llamaba San Ignacio (EE, 6) si todos hubieran estado de acuerdo o taciturnos en una falsa y quietista paz”. 

Desde ahora oremos por eso que está a la vuelta de un año, oremos por la familia que es una escuela que enseña a vivir, oremos por un volver a empezar a partir de la familia: pues en sí misma es una escuela de humanidad, escuela de amor en la vida y en el crecimiento de la persona, gracias a las relaciones que se viven entre cónyuges y entre padres e hijos. Es una escuela de santificación, en la que se ejercita y se alimenta el camino de santidad de los cónyuges y de los hijos, debe ser un semillero particularmente especial de vocaciones a la vida sacerdotal y consagrada.

Anuncios

Etiquetas:,

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: