¿Por qué celebramos la Natividad de María Santísima?

Mario Alberto Correa Ledezma

Mario Alberto Correa Ledezma

Por: Sem. Mario Alberto Correa Ledezma|

Tercero de Teología|

María nació, y creció para ser la Madre del Rey de los siglos, de Dios
SS. Benedicto XVI
 

El amor que profesamos a una persona tiene muchas maneras de expresarse. Desde un pequeño detalle como una sonrisa, una flor, un regalo; hasta una gran fiesta son manifestaciones de aprecio y admiración hacia ese ser tan especial para cada uno de nosotros. Sin lugar a dudas, para todos los fieles cristianos, la Santísima Virgen María debe ocupar un lugar muy especial en nuestro corazón. Ella, por ser la Madre de Dios, es amada entrañablemente y, sobre todo, festejada y celebrada por el lugar tan especial que ocupa en la historia de la salvación. Este mes de septiembre festejamos su cumpleaños, es decir, la fiesta de la natividad de la Santísima Virgen María.  Pero ¿cuál es el origen y el por qué de esta celebración?

La Virgen María fue la Madre de Jesús y, con este hecho, se cumplieron las Escrituras y todo lo dicho por los profetas. Dios escogió a esta mujer para ser la Madre de su Hijo. Con ella se aproximó la hora de la salvación. Por esta razón, la Iglesia celebra esta fiesta con alabanzas y acciones de gracias, puesto que, el nacimiento de la Virgen María tuvo privilegios únicos. Ella vino al mundo sin pecado original; María, la elegida para ser Madre de Dios, era pura y santa, con todas las gracias más preciosas. Después del pecado original de Adán y Eva, Dios había prometido enviar al mundo a otra mujer cuya descendencia aplastaría la cabeza de la serpiente, y al nacer la Virgen María, comenzó a cumplirse la promesa.

La fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen María se comenzó a celebrar oficialmente con el Papa San Sergio (687-701 d.C.), al establecer que se celebraran en Roma cuatro fiestas en honor de Nuestra Señora: la Anunciación, la Asunción, la Natividad y la Purificación.

Esta festividad del 8 de septiembre surgió probablemente en Jerusalén, en el transcurso del siglo V. El proto-evangelio apócrifo de Santiago, sitúa el nacimiento de María en Jerusalén, en las cercanías de la piscina probática, al norte del recinto del Templo. Es muy probable que la festividad tuviera su origen en la dedicación de una iglesia a María en ese lugar, cuyas tradiciones se vinculan con el santuario actual de Santa Ana. Bajo el emperador Justiniano, la festividad pasó de Jerusalén a Constantinopla y se difundió en todo Oriente.

La Liturgia Oriental celebra su nacimiento cantando poéticamente que este día es el preludio de la alegría universal, en el que han comenzado a soplar los vientos que anuncian la salvación. Por eso nuestra liturgia nos invita a celebrar con alegría el nacimiento de María, pues de ella nació el Sol de justicia, Cristo Nuestro Señor.

En la plenitud de los tiempos, María se convirtió en el vehículo de la eterna fidelidad de Dios. Por ello, este mes celebramos el aniversario de su nacimiento como una nueva manifestación de esa fidelidad de Dios con los hombres.

Además este 8 de septiembre celebramos el 54° aniversario de fundación del Seminario Diocesano de Matamoros, el cual ha sido encomendado a la protección maternal de Nuestra Madre Santísima.

Anuncios

Etiquetas:,

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: