“Sufrir fue provechoso para mí, pues así aprendí, Señor, tus mandamientos” (Sal 118, 71).

Por: Pbro. Lic. Felipe Manuel Arteaga Becerra |

Director Editorial |

¿Cómo puede el salmista afirmar que para él haber sufrido fue provechoso? Estamos iniciando nuestra Semana Santa, tiempo privilegiado para acompañar a Jesús, nuestro sacerdote, quien tuvo que seguir el mismo camino: “sufriendo aprendió a obedecer; y llegado a la perfección, se convirtió en causa de salvación eterna para todos los que le obedecen, proclamado por Dios Sumo Sacerdote a semejanza de Melquisedec” (Heb 5, 8-10). Ya el beato Juan Pablo II nos decía “el hombre está llamado a la alegría, pero experimenta diariamente tantísimas formas de sufrimiento y de dolor” (ChL #53).

La clave no está en el sufrimiento mismo sino en lo que a través del sufrimiento obtiene la persona que lo padece. El salmista consiguió aprendizaje y crecimiento de los mandamientos de Dios; y Jesús, el aprendizaje de la obediencia a fin de llegar a la perfección en su oficio de sacerdote y víctima y ser causa de salvación eterna para todos. El sufrimiento es un medio por el cual Dios me va transformando en Jesús.

Es así, que estamos ya listos para vivir y celebrar la Semana Santa en cada una de nuestras comunidades. La Semana Santa es en primer lugar, y esto no podemos olvidarlo, una manifestación religiosa en la cual celebramos la PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN de Jesucristo, Hijo de Dios. En estos días, seguimos paso a paso, el camino que Jesús recorrió durante los últimos días de su vida. Vivamos con gran intensidad y fervor esta Semana Santa. No es una historia del pasado, sino la vida del misterio de la Redención que, más allá de los siglos, afecta de tal manera al creyente que no solo recuerda los acontecimientos que ocurrieron un día y en un lugar, sino que hace memoria personal y comunitaria del gran Misterio de la Salvación.

Y continuamos trabajando en la nueva imagen del boletín “Nuestro Seminario” reestructuramos las secciones, suprimiendo algunas e inauguramos otras con autores fijos. La intención es seguir difundiendo buenas noticias desde el corazón de la Diócesis de Matamoros, pero involucrando a toda la comunidad para darle más vida a nuestro medio impreso de proyección comunitaria. Las nuevas secciones de “Nuestro Seminario” cree, celebra y vive quieren ser reflejo de que las verdades de nuestra fe se deben concebir como algo vivo y real. Debemos combinar la fidelidad a la doctrina con un leguaje fresco y diferente y un modo de enfocar los temas cercanos a la gente. Queremos presentar de forma amena y profunda los diferentes artículos para dar a conocer la “fe vivida y celebrada”. No olvidemos: observar las palabras de Dios es vida y felicidad.

Anuncios

Etiquetas:,

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: