¡Con la fuerza del Amor!


Por: Pbro. Lic. Felipe Manuel Arteaga Becerra |

Director Editorial |

“EN ESTO CONOCERÁN TODOS QUE SOIS MIS
DISCÍPULOS, SI OS TENÉIS AMOR UNOS A OTROS” (JN. 13,35)

Estamos iniciando un nuevo curso escolar, y queremos emprenderlo con la fuerza del Amor, porque el anuncio y el ejemplo de Jesús resultan claros y precisos. Si el sacerdote es hombre de la Caridad, queremos ser y formar testigos insondables del Amor. Rasgo, como última voluntad de Cristo antes de subir a la cruz, que queda como la nota distintiva de sus discípulos.

La caridad es el fundamento y el ejercicio de la vida cristiana. Jesús al instituir la Eucaristía y el sacerdocio de la nueva ley, se dirige a aquellos que acaba de ordenar sacerdotes y, les pide una singular realidad: el amor fraternal entre ellos. De tal manera, que si ellos, han experimentado el amor de Cristo, deberán practicarlo con los demás.

Esto lo constatamos en la Iglesia naciente, que en medio de las miserias y estrecheces del corazón humano, viviría con tal fervor el mandato de la caridad, a tal grado que se diría de los primeros cristianos “eran un solo corazón y una sola alma” (Hech. 4, 32).

En esta ocasión, como nuevo director editorial de “Nuestro Seminario”, quiero ser portavoz del Equipo  formador, de todos los seminaristas y de toda la Iglesia diocesana de Matamoros al manifestar el deseo de asumir con espíritu renovado este mandamiento nuevo del amor, queremos vivir nuestro día a día con la fuerza del Amor, porque muy pocos hombres se han preocupado de practicarlo; el resto, la mayoría, ha preferido y prefiere no enterarse. Con un egoísmo agravado, concluyen: para qué más complicaciones, me basta y me sobra con lo mío. No cabe semejante postura entre los cristianos, menos entre los futuros sacerdotes, la medida de nuestro amor vendrá definida por el comportamiento de Jesús.

Con la fuerza del Amor no quiere ser una meta lejana o la coronación de toda una vida de formación  sacerdotal o de lucha. Es, -debe ser, para que lo convirtamos en propósitos concretos-, el punto de partida, porque Jesús lo antepone como signo previo: en esto conocerán que son mis discípulos. Queridos hermanos que nuestro principal cometido en el mundo, el mejor testimonio de fe, sea contribuir a que dentro de la Iglesia se respire el clima de la auténtica caridad.

Amemos en el corazón de Cristo pues, en esa medida nuestra alma será engrandecida y arderá con el afán de que todos se acerquen a Nuestro Señor. Por eso decimos, a pesar del contexto social que vivimos y con gran coraje y desafío: todos y todo, con la fuerza del Amor, para transformar el mundo con la fuerza del Evangelio.

Anuncios

Etiquetas:,

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: