El Problema del Conocimiento

Por: Sem. José Eduardo Hernández Rangel|

II de Filosofía|

Continuamente en nuestra vida hablamos sobre el conocer, incluso decimos “ayer conocí a tal persona, o conocí tal ciudad o comida”, en fin, utilizamos este término para referirnos al momento en que descubrimos alguna cosa nueva en nuestra vida.

También decimos que es necesario el conocer en relación a las ciencias, un ejemplo de esto es, que desde pequeños nos dirigimos a una Institución (escuela) para adquirir conocimientos que consideramos esenciales para nuestro vivir. Pero ¿qué es el conocer? Es tan habitual este término en nosotros que nos olvidamos de reflexionar o de preguntarnos en qué consiste realmente este proceso, cómo es que de pronto decimos conocer algo.

Es necesario mencionar que el conocimiento es un acto propio del hombre, en cuanto que, éste es el único ser pensante, es el único ser dotado de facultad sensitiva e intelectual, por medio de las cuales llega al conocimiento. Por tanto, podemos llegar a afirmar en palabras del filósofo Hume que “ la naturaleza por una necesidad absoluta e incontrolable, nos ha determinado para juzgar lo mismo que para respirar y sentir… no podemos evitar pensar en tanto que estamos despiertos o ver los cuerpos que nos rodean cuando dirigimos nuestra mirada hacia ellos”.

Con esto decimos que el hombre se encuentra constantemente conociendo, puesto que el conocimiento es espontáneo en cuanto a su origen, es decir, una vez manifestado el objeto a nosotros ya estamos conociendo, de manera que, cuando el objeto se nos presenta no podemos decir “no voy a conocer”, esto es imposible, puesto que al ser captado por alguno o varios de nuestros sentidos inicia la relación de sujeto (persona) y objeto, y por tanto, inicia el acto de conocer. Esta relación comienza cuando el objeto se hace intencionalmente presente por medio de los fenómenos que de él brotan (luz, sonido, textura, olor, sabor) a los sentidos (vista, oído, tacto, olfato, gusto), digamos que este es el puente necesario para que nuestro intelecto haga suyo el conocimiento de cualquier cosa. Entonces decimos que el conocimiento visto desde el objeto es una transferencia de las propiedades del objeto al sujeto.

Al ser una transferencia de datos, el objeto, una vez terminado el acto de conocer permanece tal como era antes de la relación, es decir, no sufre alguna modificación a diferencia del sujeto que se ve determinado de alguna manera, puesto que ha adquirido y hecho suyo los datos que el objeto le ha brindado. Por esto decimos que el conocimiento es inmanente en cuanto a su término, por que el conocimiento permanece en el sujeto, debido a que el fin de la acción de conocer es el sujeto al cual perfecciona.

El conocimiento es también intencional, teniendo como definición de intencionalidad, el “tender hacia”. Hemos mencionado que en la relación del conocimiento, una región del sujeto se hace presente a nuestras facultades de conocer, esto es debido a que los objetos tienden a manifestarse, a mostrarse, podemos decir que, esperan ser conocidos; a su vez, también la persona tiende a conocer, es inevitable el entrar en contacto con los objetos a nuestro alrededor, ya que nuestros sentidos constantemente están siendo excitados por las manifestaciones de estos objetos con los que chocan. Pongamos un ejemplo: ustedes están conociendo este artículo, y es gracias a que esta hoja de papel con letras, que comunican ideas, tiende a manifestarse, a ser conocida, pero eso no sirve si no hay un sujeto que se dirija a leer el artículo, en este caso ustedes lo están conociendo debido a que tienden a conocer y a que han iniciado junto con este objeto esa relación necesaria en el proceso del conocimiento: sujeto-objeto. Una vez terminado de leer, el artículo (objeto) quedará igual, pero quien lo lee adquirirá datos nuevos que permanecerán en él. Con todo esto concluimos que la definición de conocimiento es la siguiente: “acto espontáneo en cuanto a su origen, inmanente en cuanto a su término, por el cual a una persona (ser pensante) se hace intencionalmente presente alguna región del ser.”

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One Comment en “El Problema del Conocimiento”

  1. silvino 21 agosto, 2011 a 11:35 PM #

    gracias por compartir con todos lo que DIOS te ha dado

    de que le serviria al hombre conocer si lo guarda

    seria como la lampara que se enciende para despues taparla

    QUE DIOS TE COLME DE BENDICIONES Y QUE SU SANTO

    ESPIRITU TE INUNDE PARA LLEVAR SU MENSAJE A LOS QUE MAS LO

    NECESITAMOS

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